El Supremo confirma la condena a Juana Rivas por sustracción de menores 

El alto tribunal rebaja la pena a dos años y medio por ser un único delito. Cuando en un mismo acto son varios los menores trasladados o retenidos, no se produce un concurso de delitos, sino que se comete un solo delito del artículo 225 bis del Código Penal 

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a una madre por delito de sustracción de menores, pero ha reducido la pena de 5 años a 2 años y 6 meses de prisión. 

Considera que a pesar de ser dos menores se cometió un único delito. 

Los hechos son que en mayo de 2016 la recurrente viajó a España con sus dos hijos y no regresó a Carloforte (Italia), donde llevaba conviviendo tres años con su entonces pareja. El 2 de agosto le comunicó que no iba a regresar a Italia y escolarizó a los niños en un colegio de Maracena (Granada). El progenitor, que tenía la guarda y custodia provisional de los dos menores, denunció los hechos y un juzgado de Primera Instancia de Granada acordó la inmediata restitución de los menores a Italia como Estado de residencia habitual de los dos niños. 

Tras varios requerimientos para que devolviera a sus hijos, el 26 de julio de 2017 la procesada se ocultó con ellos, y su expareja denunció la desaparición. La acusada entregó a los dos niños un mes después, el 28 de agosto de 2017, en la Comandancia de la Guardia Civil de Granada. 

La Audiencia Provincial de Granada y el Juzgado de lo Penal nº 1 de Granada apreciaron que la acusada había cometido dos delitos de sustracción de menores, uno por cada niño. La indemnización al principio era de 30.000.-€ pero la Audiencia de Granada la redujo a 12.000 euros. 

El artículo 225 bis del CP sanciona la sustracción de menores y describe a su vez dos conductas alternativas que integran esa conducta: 

1º el traslado de un menor de su lugar de residencia sin consentimiento del progenitor con quien conviva habitualmente o de las personas o instituciones a las cuales estuviese confiada su guarda o custodia. 

2º La retención de un menor incumpliendo gravemente el deber establecido por resolución judicial o administrativa. 

En cuanto al bien jurídico, la Sala precisa que se tutela la paz en las relaciones familiares. 

“Ciertamente, el progenitor víctima soportaría mayor aflicción con la privación de su relación con dos hijos, que con uno solo y ello, según los casos, podría ser ponderado en la individualización de la pena, por la mayor gravedad del hecho, pero la ruptura de la paz en las relaciones familiares, no conlleva modo significativo una diversa alteración, cuando el traslado o la retención se realiza por el progenitor en el mismo acto en relación a un hijo que con dos”. 

El Pleno de la Sala Segunda también examinó otro recurso de casación sobre este delito de sustracción de menores del artículo 225 bis. El caso planteado es el de una mujer que fue absuelta del delito de sustracción de menores del que había sido acusada por su marido tras marcharse con su hija, de 5 años de edad, de Madrid a Candelaria, en la isla de Tenerife. Según los hechos probados no existía una resolución judicial que amparase la modificación del domicilio familiar y no se acreditó que el padre de la niña desconociese dónde se encontraba su hija ni que la acusada le impidiese en todo momento las comunicaciones con la menor. 

No obstante, el tribunal confirma la absolución de la madre, ya que al estar encauzada judicialmente la crisis familiar desde el inicio, no acreditarse privación de las relaciones del menor con el progenitor que permanece en el domicilio conyugal y estando a su resolución judicial que recaiga, no se incurre en la conducta típica.